viernes, 28 de febrero de 2025

Dos poetas y dos pintores

 

Obra de Caspar David Friedich 

El caminante sobre el mar de nubes

 Romanticismo 1919



Dos poetas y dos pintores

Federico García Lorca (1898-1936) y Rainer María Rilke (1875-1926) por un lado, y Caspar David Friedrich (1774-1840) y Joaquín Sorolla (1863/ 1923)por el otro. 

Los tres contemporáneos son citados dentro del simbolismo, sin embargo es el romanticismo lo que los une en esta presentación, Friedrich es anterior en el tiempo. 


Tanto en García Lorca como en Rilke, el tratamiento de las fuerzas de la naturaleza es una característica romántica.

Tanto en Friedrich, Romántico, el ser humano es ante todo, una manifestación de las fuerzas naturales, de las cuales no puede desprenderse. De ahí surge el amor a la naturaleza, pero que no tiene sentido si no es observada y a la vez admirada por el sujeto, como en Sorolla aparecen rasgos románticos, en los mares enfurecidos o en calma, desolados o llenos de niños jugando, bajo un cielo tormentoso o a pleno sol.  Es Sorolla quien capta en particular el movimiento de las olas, las texturas del agua, los distintos matices de color que cambian con las horas. Logrando con pinceladas rápidas atrapar los efectos huidizos del paisaje. 


Canción del mar (Rainer Maria Rilke)1921

Capri. Piccola Marina.


Ancestral soplo del mar

nocturno viento marino,

no venís a ver a nadie;

si alguno sigue despierto

tendrá que ver la manera

de resistirse a tu influjo:

ancestral soplo del mar,

que parece soplar sólo

para las rocas primeras,

arrancando el alto espacio

del aquí y su vastedad.

Y cómo siente tu influjo

esa higuera que se mece

bajo la luz de la luna.




MAR (Libro de Poemas, 1921)

Abril de 1919, Federico García Lorca


El mar es

el Lucifer del azul.

El cielo caído

por querer ser la luz.


¡Pobre mar condenado

a eterno movimiento,

habiendo antes estado

quieto en el firmamento!


Pero de tu amargura

te redimió el amor.

Pariste a Venus pura,

y quedose tu hondura

virgen y sin dolor.


Tus tristezas son bellas,

mar de espasmos gloriosos.

Mas hoy en vez de estrellas

tienes pulpos verdosos.


Aguanta tu sufrir,

formidable Satán.

Cristo anduvo por ti,

mas también lo hizo Pan.


La estrella Venus es

la armonía del mundo.

¡Calle el Eclesiastés!

Venus es lo profundo

del alma...


...Y el hombre miserable

es un ángel caído.

La tierra es el probable

Paraíso Perdido.




Niño en mar plateado, 1909

Obra de Joaquín Sorolla

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